martes, 4 de mayo de 2010

La religión de los hombres

Porque cuando quiero escribir algo, siempre pienso en la lluvia, que tiene la lluvia que atrae mis pensamientos, acaso su frescura, acaso su desvergüenza, quizás el recogimiento de sus enseñanzas, o será su afán de crear vida, creo que el agua es nuestro verdadero Dios, nos da la vida y nos la quita, creo en el agua todopoderosa, por ella las rencillas y las guerras proliferan y los hombres sucumben ante sus encantos, todos la amamos, todos la respetamos-

¿Porque nuestros templos no están en lagos, en ríos, torrentes, arroyos y nuestras catedrales en los mares océanos ?, quizás seriamos mas felices.

sábado, 24 de abril de 2010

Mentiras de genero



Rápido, el sol cruzaba el horizonte con una velocidad que a Marta le parecía  enorme. Asu mente llegaban recuerdos a borbotones su madre, las discusiones con su madre, como abandonó su casa porque a sus padres no les gustaba Marcos, y la felicidad cuando comenzó su vida junto al hombre de sus amores. Que meses tan maravillosos.

Recordaba aquel día que le dijo a Marcos que quería trabajar y tuvo una sensación extraña, con los labios la animaba pero sus ojos decían  que no le agradaba que trabajase y como comenzaron los problemas, los celos, aquellos celos de Marcos.


El horario del hipermercado, salir a las 11 cada noche, después de hacer caja. Al principio Marcos esperaba a Marta, y vaya cara cuando la veía acompañada de algún compañero sobre todo del sexo masculino.Aún recordaba aquella bofetada, la primera y todo porque un buen día salio a las 12 de la noche e iban riendo Marta y dos compañeros.


Ese fue el principio del fin, Marta lo sabia. Cuando presentó la denuncia aconsejada por sus padres sabia que sería su final, conocía muy bien a Marcos. El sol seguía avanzando, nunca debió de aceptar verle después de la orden de alejamiento, sabia era una cruel mentira, el sol comenzó a enrojecer, parecía un hermoso atardecer pero solo se trataba del ocaso de una vida.

Una vida en 100 palabras


Amor al nacer en la calle del Peral, padres, hermanos, recuerdos de antiguos maestros de los de antes de los que amaban su magisterio, horas de loca juventud, tradiciones populares y de nuevo el amor de una vida, mi ensenada, a la que arribaron dos maravillosos hijos a los que formamos para que aprendan a volar algún día en la esperanza de que sea tarde y un afortunado en el trabajo el que día a día mas  disfruto que padezco, y una pasión los libros, en fin dando gracias a la providencia porque la vida me ha tratado con amor